Mi experiencia combina estrategia política, comunicación institucional y diseño.
Trabajo especialmente en proyectos en los que es necesario comprender el territorio, definir una estrategia y convertirla en mensajes y acciones capaces de conectar con la ciudadanía.
Mi principal diferencia está precisamente en la combinación de trazar un plan adecuado, saber comunicarlo e implantarlo. Primero analizo, escucho y defino qué queremos conseguir. Después construyo la estrategia y, finalmente, la convierto en mensajes, identidad y acciones.
Una buena comunicación empieza escuchando y analizando.
Cada territorio es diferente.
Antes de plantear una campaña, una política pública o un proyecto, es necesario conocer el contexto en el que va a desarrollarse: quiénes lo habitan, qué les preocupa, cómo se relacionan con su municipio, qué expectativas tienen y qué factores condicionan sus decisiones.
Escuchar significa observar, analizar y comprender.
La sociología del territorio, la psicología del consumidor, la realidad política y social y el funcionamiento de la administración pública forman parte de ese análisis.
Una buena acción empieza con una estrategia que responde a una necesidad.
Durante mi trayectoria profesional he aprendido que una campaña puede estar perfectamente diseñada y, sin embargo, no conseguir el resultado esperado. Para que una acción funcione hay que definir primero qué queremos conseguir, a quién nos dirigimos, qué queremos provocar y cuál es la mejor manera de hacerlo.
Por eso trabajo desde la estrategia antes de pasar a actuar.
La creatividad es mucho más poderosa cuando sabe hacia dónde va.
Una estrategia solo tiene sentido cuando consigue pasar de las ideas a la acción.
Aquí es donde confluyen mi experiencia en comunicación visual y mi formación en marketing político y comunicación institucional: convertir una estrategia en campañas y acciones capaces de conectar con las personas y favorecer su participación.
Conseguir que una idea se capte, genere confianza y provoque una respuesta positiva.
Una estrategia solo tiene sentido cuando consigue pasar de las ideas a la acción.
Aquí es donde confluyen mi experiencia en comunicación visual y mi formación en marketing político y comunicación institucional: convertir una estrategia en campañas, proyectos y acciones capaces de conectar con las personas y favorecer su participación.
Conseguir que una idea se capte, genere confianza y provoque una respuesta positiva.
Una trayectoria entre el diseño, la comunicación y la estrategia
Mi recorrido profesional me ha permitido saber cómo se construye una identidad, cómo se diseña una campaña y cómo se cuenta una historia. Pero también conocer el funcionamiento desde dentro de los ayuntamientos, las dinámicas de los municipios y las necesidades de las organizaciones.
Esa combinación me permite actuar como puente entre las ideas y su materialización desde una perspectiva única y especializada que combina análisis, estrategia, comunicación y diseño para construir proyectos que tengan capacidad de conectar con las personas.
Hoy pongo esa experiencia al servicio de gobiernos locales y organizaciones que quieren avanzar, mejorar su comunicación y conseguir que la ciudadanía se implique.
Transformar un territorio consiste en saber qué hacer, por qué hacerlo y conseguir que las personas quieran formar parte de ello.
Calificación: Sobresaliente
Calificación: Sobresaliente
Calificación: Notable
Calificación: Notable
Calificación: Notable
40 créditos ECTS. Nota: 28/30. Calificación: Sobresaliente